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¿QUÉ HACER?















¿Qué hacer?

Y ahora, vuelta a empezar. Es evidente que un referéndum castrado por las fuerzas policiacas españolas no legitima una declaración unilateral de independencia. Y muchos de mis amigos iréis por aquí.

Y, sin embargo, yo os pregunto: ¿cual es la otra opción? ¿Realizar una elecciones autonómicas? Es decir, dar un paso atrás y legitimar una legalidad que ha prohibido y ha apaleado a una serie de catalanes que fueron a votar (incluyendo a los que, demócratas ellas y ellos, fueron a votar que no)?
Yo me niego a votar con las reglas de juego de un estado que envió a la policía a coartar con violencia real (las porras salvajemente utilizadas por energúmenos ávidos de sangre; las bolas de goma, los gases...) la simple posibilidad de poner unas papeletas en unas urnas. De un estado que tiene un gobierno repleto de herederos del franquismo y una oposición que ha olvidado hace tantos años lo que es la izquierda por obtener votos al precio que sea para mantener un partido.

No, para mí, supongo que para muchos catalanes, ayer quedó claro que no podemos tolerar más la legalidad del '78. De lo contrario, traicionaríamos a las víctimas de ayer, las físicas y las que pasamos miedo durante todo el día en los colegios electorales o en nuestras casas, por todos los jóvenes que salieron a defender un nuevo estado de las cosas, para cambiar sus vidas.

El reto teórico es brutal: nada es profundamente democrático. Pero el tiempo de las decisiones fáciles terminaron hace tiempo. Y quiero decir que, con todas las contradicciones de las que soy consciente, apoyaré una declaración de independencia y juro que lucharé con todas las fuerzas que me quedan para crear un país nuevo, una República, sin reyes heredados, y sobre todo que tenga un sistema de justicia social nuevo y realmente socialista. (Y ayudaré siempre que pueda a los fraternales amigos de los pueblos de España.)

Luego, si puedo ver la nueva república catalana seguiré luchando en contra de los enemigos de siempre.

(Ho he escrit en espanyol perquè sí, perquè és una llengua tant meva com el català. I perquè ja s'ha dit, i em sembla molt bé, que serà cooficial en el nou país. I perquè hi ha molts amics que tinc repartits pel món que m'entendran millor. I perquè m'ha sortit així, i punt.)

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